martes, 21 de agosto de 2012

  El hombre de la mirada triste


Ya no creía en nada, aquél hombre de la mirada triste
Creando miles de utopías de lo que un día se propuso
Revoloteando felicidad que decae y  embiste
Ya no pensaba en nada aquél hombre de sentimiento iluso
Cada vez más moribundo por el peso de la decepción,
Inefable sentimiento que oculta lo melancólico y famélico
Ya no tenía quejas, y sólo le quedaba una sola concepción,
La vida le golpeó con lo años, se encontraba en un momento posbélico
Le prometieron tantas cosas al hombre de la mirada triste
Ya no lloraba por nada, se mezclaban lo real y lo onírico
Ya no sentía nada, se dio cuenta de que Dios no existe
Sus entrañas eran su alma, una frustración que le volvió escéptico
Los libros ya eran lo único que le animaba
La música era la única magia en la que creía
Al tempo de sus suspiros, solo con su tenue sentimiento bailaba
Ya nada le alegraba y quería dormir un sueño ininterrumpido
El hombre de la mirada triste perdió hasta el ultimo sentido
Quizás la muerte no se encontraba en el último latido

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